Preparación: 15 minutos
Reposo: Una noche
Cocina: 45 minutos
¿Existe momento más feliz que comer bien y en buena compañía? Reaviva el cuerpo y la mente con esta receta vegetariana simple y deliciosa, perfecta para una cena con amigos o familia. Las zanahorias, ricas en antioxidantes y betacarotenos, tienen un efecto positivo sobre la salud y la belleza de la piel.
- manojo de zanahorias multicolores 1
- cucharadas de pasta de miso blanco 2
- cucharadas de aceite de semillas de uva 2
- cucharada de miel 1
- cucharadas de semillas de sésamo 2
- manojo pequeño de menta 1
- taza (240 ml) de yogur griego entero 1
Un plato reconfortante y sabroso para compartir. El miso añade una profundidad inesperada a la zanahoria, haciéndola aún más fragante. ¿El toque de frescura? El labneh casero, que da a la receta un toque gourmet a la vez que aporta una dosis de proteínas para el día.
Comienza preparando el labneh. La noche de antes, vierte el yogur en un pequeño colador forrado con un paño limpio, átalo por las cuatro esquinas y déjelo escurrir en el frigorífico durante toda la noche.
Mezcla el miso con el aceite y la miel y cubre tus zanahorias previamente peladas con la mezcla. Hornéalas a temperatura media durante 45 minutos.
Precaliente el horno a 180ºC. Colocar las zanahorias en una fuente y hornearlas durante 45 minutos.
Colocar en un plato, empezando por el labneh y poniendo encima las zanahorias. Espolvorear con hojas de menta y semillas de sésamo.